Erik Aostri

Microrrelatos publicados

  • Escasez de recursos

    A medida que aumentaba la población del refugio, también lo hacía el hambre. El crecimiento en el número de refugiados ha sido exponencial desde que comenzó el invierno nuclear. Cuando se construyó el refugio, a cada uno de nosotros nos asignaron una tarea. A mí me encomendaron la misión de proteger el suministro de electricidad en la central hidroeléctrica, a unos 4 km de allí. Recuerdo que lo recibí con pesar. Pensaba continuamente en los años que gasté tratando de sacarme la carrera de Derecho, y después el Máster, para acabar haciendo de perro guardián. En este nuevo mundo mis diplomas son papel mojado, y no cabe recurso alguno. Aunque, a decir verdad, antes de que todo acabase yo estaba trabajando de camarero. Ahora al menos mis horas extra sí son remuneradas y tengo habitación propia.

    | Febrero 2021
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  • El espectro

    A la temprana edad de 3 años, Juan ya había desarrollado alguna de sus habilidades particulares. Por ejemplo, era capaz de leer a una velocidad inusitada, lo cual le resultaba extremadamente útil dado el largo tiempo que pasaba entre cuatro paredes. No es que su salud fuera delicada, pero allí simplemente se sentía mejor. Desde su desordenada habitación, tenía acceso a cientos de mundos a través de sus libros. Las páginas marcadas y las tapas blandas lo hacían sentir como un intrépido aventurero ávido de historias. Su deber, proteger el universo que había construido; el único lugar donde sentirse a salvo de un mundo devastador. Por eso, al salir al exterior, debía vigilar que nadie detectase esos rasgos que le hacían único y vulnerable. Pisar la acera siempre le hizo verse como un perro verde y, aunque el diagnóstico le ayudó, nunca dejó de ampliar las paredes de su habitación.

    | Octubre 2020
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